Rubén Rocha Moya niega estar bajo protección federal y asegura permanecer en su domicilio
El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, reapareció públicamente para desmentir versiones que indicaban que se encontraba bajo resguardo de fuerzas federales. En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, el exmandatario afirmó que “estoy en mi casa” y negó que elementos de alguna corporación federal lo estén protegiendo, como se había señalado en un reporte de Carlos Loret sobre un supuesto operativo ocurrido el lunes pasado para trasladarlo ante un presunto plan de extracción por parte de Estados Unidos.
Estas declaraciones se dan en medio de la controversia generada por las investigaciones derivadas de las acusaciones formuladas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que señalan a Rocha Moya y otros exfuncionarios de Sinaloa por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. Tras estas imputaciones, el gobernador con licencia solicitó separarse del cargo para facilitar las indagatorias de la Fiscalía General de la República.
En las semanas recientes, las versiones sobre su esquema de seguridad han sido contradictorias. En mayo, la entonces jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, informó que Rocha Moya había solicitado protección federal tras su licencia, conforme a los protocolos para personas sujetas a análisis de riesgo. Sin embargo, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aclaró posteriormente que el exgobernador no cuenta con protección del Gobierno federal ni solicitó medidas de seguridad al Gabinete de Seguridad, y señaló desconocer si sus escoltas pertenecen al gobierno estatal de Sinaloa.
La reaparición de Rocha Moya se produce en un contexto de investigaciones en curso y un debate público sobre el manejo institucional del caso. La reserva de información diplomática relacionada con el expediente, adoptada por el Gobierno federal, ha generado críticas tanto de la oposición como de especialistas en transparencia, quienes demandan mayor claridad en el proceso.
Este episodio refleja la complejidad de los vínculos entre actores políticos y la lucha contra el crimen organizado en México, así como los retos que enfrentan las instituciones para garantizar la transparencia y la seguridad en casos de alto impacto mediático y político.
