Desaparición de Blanca Adriana Velázquez Montiel alarma a Puebla: video revela posible traslado en automóvil desde clínica estética

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La desaparición de Blanca Adriana Velázquez Montiel ha generado preocupación y atención en Puebla tras la difusión de un video que muestra a tres personas trasladando un bulto, presuntamente su cuerpo, en un automóvil Mini Cooper desde la clínica Detox, ubicada en Calzada Zavaleta.

Blanca Adriana fue vista por última vez el pasado domingo, cuando acudió a esta clínica para someterse a una cirugía estética con el objetivo de retirar grasa abdominal. Según la información proporcionada por sus familiares, la mujer acudió acompañada de su esposo, a quien personal de la clínica solicitó salir a comprar una faja postoperatoria. Al regresar, Blanca Adriana ya no se encontraba en el lugar y el personal le impidió verla, argumentando que no estaba disponible.

Ante la falta de información y respuestas de la clínica, los familiares revisaron las grabaciones de las cámaras de seguridad y detectaron que la dueña y supuesta doctora de la clínica, su hijo y la recepcionista sacaron un bulto envuelto, que fue colocado en el automóvil antes mencionado. El video fue difundido en redes sociales para visibilizar el caso y solicitar apoyo ciudadano, ya que desde el fin de semana no se tiene rastro de Blanca Adriana.

Hasta el momento, las autoridades locales no han emitido un pronunciamiento oficial sobre la desaparición ni sobre las investigaciones en curso. Sin embargo, la difusión de las imágenes ha avivado el debate público sobre la regulación y supervisión de clínicas estéticas, así como los riesgos asociados a procedimientos realizados en establecimientos que, en ocasiones, operan sin las debidas garantías legales o sanitarias.

El caso de Blanca Adriana Velázquez Montiel se suma a otros incidentes similares en el país, donde se ha cuestionado la falta de vigilancia sobre estos establecimientos. Organizaciones civiles y especialistas en derechos humanos han hecho hincapié en la importancia de garantizar la seguridad de los pacientes y la transparencia en las investigaciones.

A la espera de una respuesta institucional, la familia de la desaparecida continúa exigiendo justicia y claridad sobre los hechos, mientras la sociedad poblana observa con preocupación el desarrollo de este caso, que pone en tela de juicio la protección de los derechos y la integridad de quienes acuden a clínicas privadas en busca de servicios médicos.

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