La Selección Mexicana inició con éxito su participación en la Copa del Mundo 2026, celebrada en México, con un gol que ya forma parte de la historia del torneo. El jueves 11 de junio de 2026, Julián Quiñones marcó al minuto 9 del partido inaugural contra Sudáfrica, convirtiéndose en el autor del tercer gol más rápido anotado por México en una Copa del Mundo.
Este tanto, celebrado en el Estadio Azteca y seguido por millones de aficionados en todo el país, coloca a Quiñones detrás de dos momentos históricos previos: Luis Flores, quien anotó al minuto 3 frente a Paraguay en México 1986, y Rafael Márquez, al minuto 6 contra Argentina en Alemania 2006. La coincidencia de que México haya inaugurado dos Copas del Mundo enfrentando a Sudáfrica, en 2010 y ahora en 2026, añade un matiz interesante a esta estadística.
El gol de Quiñones llega en un momento destacado de su carrera, consolidándolo como una pieza clave en la ofensiva del Tricolor. Además, reaviva el debate sobre los máximos goleadores históricos de México, encabezados por Javier “Chicharito” Hernández con 52 goles, seguido por Enrique Borja (50), Hugo Sánchez (48), Jared Borgetti (46) y Raúl Jiménez (46). Estas cifras incluyen partidos oficiales y encuentros históricos contra selecciones y clubes internacionales, reflejando la evolución del fútbol mexicano a lo largo de las décadas.
Más allá de las cifras, el gol temprano de Quiñones permitió a México tomar ventaja en el partido más relevante de la jornada inaugural, en un Estadio Azteca lleno y bajo la atención global. Con apenas nueve minutos en el reloj, el delantero aseguró un lugar en la historia de las Copas del Mundo para el fútbol mexicano, marcando un debut soñado para el combinado nacional en esta edición del Mundial.
