La participación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el último día de la cumbre del G7 captó la atención internacional este miércoles 17 de junio de 2026, tanto por el tono de sus declaraciones como por las advertencias que lanzó sobre la situación en Oriente Medio.
Al iniciar la primera sesión de trabajo de la jornada, Trump rompió el protocolo con una frase que generó risas entre los asistentes: “Yo soy el jefe”, dijo a los demás mandatarios presentes. Tras el comentario, el presidente estadounidense sonrió mientras los líderes reaccionaban con humor. Posteriormente, el presidente francés Emmanuel Macron, tras intercambiar saludos con Trump, dio inicio formal a la reunión.
Los trabajos del G7 se centraron en asuntos económicos de alcance global, entre ellos las tensiones comerciales entre regiones, las políticas cambiarias, el aumento de los costos energéticos y la preocupación por un crecimiento económico desigual en distintas partes del mundo.
Este tipo de encuentros, que reúnen a las principales economías del planeta, buscan generar consensos para enfrentar desafíos comunes, aunque las diferencias en estilos y posturas políticas, como la mostrada por Trump, suelen marcar la dinámica de las discusiones.
