Durante el fin de semana, fuerzas federales realizaron un operativo en Los Mochis, Sinaloa, que culminó con el aseguramiento de 24 mil 400 litros de metanfetamina líquida, el mayor decomiso de este tipo registrado en la actual administración y el segundo más grande en la historia del país.
El anuncio fue difundido por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien destacó que esta acción “impide la producción masiva de drogas sintéticas, golpea directamente la capacidad operativa y financiera de los grupos criminales y fortalece la seguridad de nuestro país”.
El operativo, que contó con la participación de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República, también permitió la detención de Jorge “N”, presunto integrante del “Cártel del Pacífico”.
En el inmueble asegurado se encontraron además 98 mil 640 litros y 59 mil 425 kilogramos de sustancias químicas utilizadas para la elaboración de drogas sintéticas, así como dos vehículos, cargadores para armas largas y municiones de diversos calibres.
En conjunto, la droga y los insumos decomisados representan una afectación económica superior a los 9 mil millones de pesos para la delincuencia organizada.
Este operativo forma parte de la estrategia federal para desmantelar laboratorios clandestinos y cortar las cadenas de suministro de drogas sintéticas, especialmente en Sinaloa, entidad considerada uno de los principales centros de producción de metanfetamina y fentanilo en México.
En los últimos meses, las autoridades han intensificado los aseguramientos en estados del Pacífico como Sonora, Durango, Nayarit y Michoacán, donde operan organizaciones dedicadas a la elaboración de estas sustancias, principalmente destinadas al mercado estadounidense.
Cabe señalar que la metanfetamina líquida es una modalidad que facilita el transporte y la elaboración de la droga, ya que puede convertirse en cristal mediante procesos químicos relativamente sencillos, lo que dificulta su detección durante los traslados.
Este tipo de operativos refuerzan la capacidad del Estado para enfrentar un problema complejo que impacta la seguridad nacional y la salud pública, en un contexto donde la lucha contra las drogas sintéticas requiere acciones coordinadas y sostenidas.
