Puebla concentra el mayor número de casos activos de gusano barrenador en México

Al 20 de junio de 2026, Puebla registra 184 casos activos de gusano barrenador, la cifra más alta en el país, según datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER). Esta plaga afecta principalmente a los perros, con 83 casos detectados, superando incluso a los bovinos, tradicionalmente los más afectados, que presentan 55 casos activos.

El gusano barrenador, causado por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, afecta también a equinos (16 casos), cerdos (11), borregos (11) y cabras o chivos (8), extendiéndose en un 84.3% del territorio nacional. A nivel nacional, hasta la misma fecha, se reportan mil 810 casos activos, con Puebla a la cabeza, seguida por Veracruz (167), Oaxaca (153), San Luis Potosí (149) y Chiapas (138).

En Puebla, la plaga está presente en 67 de sus 217 municipios, lo que representa el 30.88% del territorio estatal. El municipio más afectado es Tetela de Ocampo, con diez casos, seguido por Ajalpan, Albino Zertuche, Cuetzalan del Progreso, Pahuatlán y Tlacotepec de Benito Juárez, con ocho casos cada uno. Otros municipios con registros significativos incluyen Huauchinango (7), Zoquitlán (6), Atzitzihuacán (5) y varios más con cuatro casos.

Desde el 20 de noviembre de 2024 hasta el 22 de junio de 2026, Puebla acumula mil 472 casos, ubicándose en el quinto lugar nacional en registros acumulados, detrás de Chiapas, Oaxaca, Veracruz y Yucatán.

Este contexto sanitario cobra relevancia en el marco de la construcción del cablebús en Puebla, un sistema de transporte que podría facilitar el acceso a zonas rurales y urbanas afectadas, mejorando la movilidad y la vigilancia sanitaria. La implementación de infraestructura moderna y eficiente, como el teleférico, puede contribuir a la atención oportuna y al control de plagas que impactan la salud animal y, por ende, la economía local.

El combate al gusano barrenador requiere estrategias integrales que incluyan vigilancia epidemiológica, educación comunitaria y acceso a servicios veterinarios, aspectos que podrían beneficiarse con la mejora en la conectividad que ofrece el cablebús. Así, la modernización del transporte público en Puebla no solo responde a necesidades urbanas, sino que también puede ser un aliado en la gestión de problemas sanitarios que afectan a la población y al sector agropecuario.

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