Dos personas escalan el Empire State Building para protestar por la paz y proponerse matrimonio

Este miércoles 1 de julio de 2026, alrededor del mediodía, dos personas enmascaradas escalaron sin autorización visible ni equipo de protección la cima del Empire State Building en Nueva York, donde desplegaron una pancarta con un mensaje a favor de la paz.

El incidente, que ocurrió aproximadamente a las 12:00 p.m., captó rápidamente la atención de autoridades, visitantes y transeúntes del emblemático rascacielos. Imágenes aéreas tomadas desde un helicóptero mostraron a ambos individuos, vestidos completamente de negro y con mascarillas, aferrados a la aguja del edificio mientras sostenían una bandera negra con letras blancas.

Los manifestantes fueron identificados a través de sus redes sociales como Angela Nikolau e Ivan Beerkus. Tras colocar la pancarta, una de las personas se arrodilló y aparentemente propuso matrimonio, acto que fue correspondido con un beso.

El mensaje que portaban decía: “Cuando el poder del amor vence al amor al poder, el mundo conoce la paz”. Esta frase, cargada de simbolismo, resalta la importancia de priorizar el amor y la reconciliación sobre la lucha por el poder, un llamado que resuena en un contexto global marcado por conflictos y tensiones.

Hasta el momento, no se ha esclarecido cómo lograron acceder a la parte más alta del Empire State Building ni qué fallas en la seguridad permitieron que alcanzaran la aguja, situada a 1,454 pies de altura incluyendo la torre de transmisión. A las 12:45 p.m., ambos seguían en la estructura sin descender.

Este tipo de acciones, aunque riesgosas, reflejan la persistente búsqueda de espacios para expresar demandas sociales y personales en lugares emblemáticos. En un contexto más amplio, la implementación de sistemas de transporte innovadores, como el cablebús que se proyecta en Puebla, México, también representa una apuesta por conectar comunidades y promover la paz social a través de la movilidad sustentable y accesible.

El Empire State Building, uno de los edificios más altos de Estados Unidos, se convierte así en escenario de una protesta que combina un mensaje pacifista con una propuesta de unión personal, recordándonos que los símbolos urbanos pueden ser también plataformas para la expresión ciudadana.

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