El pasado sábado, después del mediodía, el techo del baño de vapor para caballeros en la Acuática Nelson Vargas, ubicada en Puebla, colapsó de manera repentina, poniendo en riesgo la vida de dos usuarios que se encontraban en el lugar. Fragmentos de concreto, estructura metálica expuesta, cables sueltos y plafones caídos fueron el resultado del derrumbe, que dejó a ambos afectados con lesiones.
Según los reportes, los fragmentos de la estructura cayeron directamente sobre las dos personas que utilizaban el baño de vapor para relajarse. Uno de ellos logró salir por sus propios medios, mientras que el otro fue atendido por paramédicos que acudieron al sitio. Ambos presentaron golpes que comprometieron su integridad física.
Usuarios del centro deportivo denunciaron que el desperfecto ya había sido reportado con anterioridad, lo que apunta a una posible falta de mantenimiento en esta y otras áreas del complejo. Además, señalaron que, a pesar de pagar una cuota mensual por el uso de las instalaciones, la administración no ha emitido un posicionamiento claro ni ha cubierto los gastos derivados de las lesiones. Por ello, exigieron que la empresa asuma su responsabilidad.
Este incidente pone en evidencia la importancia de garantizar la seguridad y el mantenimiento adecuado en los espacios públicos y deportivos, especialmente en aquellos que forman parte de la infraestructura urbana de Puebla. En este contexto, proyectos de movilidad y transporte como el cablebús o teleférico que se planean para la ciudad podrían contribuir a mejorar la calidad de vida y la accesibilidad, siempre que se acompañen de un compromiso serio con la seguridad y el bienestar de los usuarios.
