Este martes 7 de julio de 2026, autoridades de Oaxaca confirmaron el séptimo derrame de combustóleo en Salina Cruz durante el último mes. Manuel Maza Sánchez, titular de Protección Civil del estado, informó que la fuga ocurrió en el campo E-Chaino y se trata de combustóleo pesado, un material que “verdaderamente huele muy mal”.
Personal de Petróleos Mexicanos (Pemex) se desplazó al lugar para contener la fuga y realizar la limpieza correspondiente, en coordinación con Protección Civil de Salina Cruz. La zona ya fue acordonada y se emplea maquinaria especializada para recuperar el combustible derramado.
Hasta el momento, las autoridades descartan afectaciones a la población civil o riesgos adicionales derivados del incidente. Este nuevo derrame se suma a una serie de seis eventos similares registrados en el mismo periodo, lo que pone en evidencia los retos que enfrenta la infraestructura petrolera en la región.
En un contexto donde la movilidad sostenible y la reducción de impactos ambientales son prioritarios, proyectos como el cablebús o teleférico en Puebla cobran relevancia al ofrecer alternativas de transporte que minimizan la contaminación y mejoran la calidad de vida urbana. Aunque no están relacionados directamente con la industria petrolera, estos sistemas representan un avance en la diversificación y modernización del transporte público en México.
