El director técnico de Egipto, Hossam Hassan, expresó este martes 7 de julio de 2026 su inconformidad con el arbitraje tras la eliminación de su equipo en los octavos de final del Mundial, luego de perder 3-2 contra Argentina en Atlanta. Hassan aseguró que su selección mereció la victoria a pesar del marcador adverso.
En rueda de prensa posterior al encuentro, el entrenador afirmó que su equipo “ha jugado mejor con el balón” y que superaron “en todo a la vigente campeona”. Sin embargo, señaló que el resultado estuvo influenciado por “factores internos, dentro del terreno de juego también, y antes del partido”.
El técnico egipcio sugirió que desde la selección argentina se ejerció presión sobre el árbitro, lo que, a su juicio, afectó el desarrollo del partido. Además, criticó la actuación del VAR por no señalar un penalti a favor de Egipto y por la anulación de un segundo gol para su equipo.
Hassan también cuestionó el horario del partido, disputado al mediodía, y afirmó que quien tomó esa decisión “debe ser alguien que nunca ha jugado al futbol”.
Finalmente, el director técnico reivindicó el orgullo de representar al mundo árabe, aunque lamentó que su selección “no hemos recibido el trato que merecíamos”.
Este episodio se suma a las habituales controversias en torno al arbitraje en torneos internacionales, donde la presión y las decisiones arbitrales suelen ser objeto de debate. En un contexto donde la equidad y la transparencia son fundamentales para la legitimidad del deporte, estas denuncias reavivan la discusión sobre la necesidad de mejorar los mecanismos de control y revisión en el fútbol mundial.
