Fiscalía de Veracruz confirma muerte de la periodista Roxana Guzmán tras secuestro en junio
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Veracruz confirmó este viernes 3 de julio que los restos humanos localizados corresponden a la periodista Roxana Guzmán Ramírez, quien fue secuestrada el pasado 2 de junio en su domicilio por un grupo armado.
Tras más de un mes de búsqueda, las pruebas periciales y forenses realizadas a los restos hallados permitieron la identificación científica de la comunicadora, informó la Fiscalía, que mantiene abierta la carpeta de investigación por homicidio doloso calificado. “Los dictámenes periciales concluyeron el proceso de identificación y confirmaron de manera científica que los restos localizados durante las diligencias corresponden a la periodista, hecho que fortalece la investigación y las acciones emprendidas para el esclarecimiento de estos sucesos”, señaló la dependencia.
El caso ha puesto en evidencia la compleja situación de inseguridad que enfrentan los periodistas en Veracruz, un estado con un historial preocupante en materia de agresiones a la prensa. La privación de la libertad y posterior asesinato de Guzmán Ramírez subraya la vulnerabilidad de quienes ejercen el periodismo en regiones con presencia de grupos delictivos.
En el marco de las investigaciones, la Fiscalía informó que ya se ejecutaron ocho órdenes de aprehensión contra presuntos integrantes de un grupo criminal y exelementos de la Policía Municipal de Ixhuatlán del Sureste, quienes estarían implicados en el secuestro y homicidio. Entre los detenidos figuran Javier Iván “N”, alias “Delta 1”; José del Carmen “N”, alias “Delta 7”; Luis Arturo “N”, alias “Delta 11” o “El Pelón”, y Karen Monserrat “N”, alias “La Hiena”.
Además, tres policías municipales fueron arrestados por presuntamente colaborar con el grupo delictivo, proporcionando recursos, alimentos y apoyo logístico para la operación criminal.
Este caso refleja la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección para periodistas y mejorar la coordinación entre autoridades para garantizar la seguridad y el acceso a la justicia. En un contexto donde la violencia contra comunicadores sigue siendo una constante, la confirmación del fallecimiento de Roxana Guzmán representa un llamado urgente a la acción para salvaguardar la libertad de expresión y la integridad de quienes informan.
